15 cosas que provocan estrés a los perros

Por el 22-07-2017 a las 09:09

El estrés en los perros es uno de los trastornos que más consecuencias puede llegar a provocar y a lo que menos atención se presta.

 

Normalmente el estrés se tiende a confundir con una mala conducta. Ésto es un error que puede no llevar a solucionar el problema real.

En este artículo te vamos a explicar las 15 cosas que generar más estrés en los perros. Pero antes de nada hay que recordar que cada perro es un mundo y quizás estas situaciones puede que no afecten a tu perro. 

 

El estrés

Se trata de la tensión ante determinadas situaciones que resultan agobiantes para el perro. Al sentirse sometido a dicha circunstancia, su cuerpo emite una respuesta que en ocasiones se puede confundir con un problema de comportamiento, como morder objetos o ladrar en exceso.

 

Las señales de estrés más frecuentes en perros suelen ser:

  • Estereotipias
  • Salivación excesiva
  • Jadeo constante
  • Hiperactividad
  • Pérdida de pelo
  • Ladrido compulsivo
  • Cambios de comportamiento como agresividad, depresión o miedos

 

¿Y cuáles son las situaciones que generan esos síntomas?

 

Cambios repentinos o falta de rutinas

Los perros son animales de costumbres y horarios fijos, muy susceptibles a los cambios  de su entorno y de sus hábitos diarios. Cambiar de manera repentina sus horas de paseo o comida puede acabar producirle estrés al ver que no sale a la calle cuando considera que ha llegado el momento.

Lo mismo ocurre al realizar cambios en su entorno habitual, tales como una renovación del mobiliario. El can está acostumbrado a percibir un determinado olor. La presencia de muebles nuevos puede hacerle sentir que no se encuentra en casa, estresarle y, como consecuencia, provocar determinadas conductas como el marcaje.

 

Para lograr que el perro no sufra estrés deberás realizar los cambios de forma progresiva y no repentina.

 

Mudanza

Su memoria olfativa les permite reconocer a las personas, otros animales, objetos y lugares por el olor que emiten. Para ellos su hogar desprende un olor determinado.

Por eso, al realizar un cambio de domicilio, podremos observar al perro inquieto, recorriendo cada espacio y olisqueando cada rincón. Ha salido de su zona de confort y no reconoce la nueva casa como "suya", razón por la cual sufre estrés y necesitará cierto tiempo para adaptarse.

 

Falta de sueño

Tanto la falta de horas de sueño como el descanso inadecuado son factores que estresan a los perros y pueden desencadenar problemas importantes de salud. Los perros adultos duermen una media de 13 horas al día, dedicando alrededor de 8 a la noche. Los cachorros, por su parte, pueden llegar a dormir hasta 20 horas al día. Sin embargo, muchos son los que despiertan al pequeño para jugar o simplemente acariciarlo, errores que se traducen en estrés por no poder dormir. Igual que a nosotros nos afecta no dormir lo suficiente, a los animales también y nuestro perro desarrollará estrés y cansancio.

Dormir las horas mínimas no sirve de nada si el animal no dispone de una cama cómoda

 

Llegada de un nuevo miembro a la familia o fallecimiento

Muchos son los perros que sufren estrés con la llegada de un bebé a la casa. Por eso es fundamental preparar al perro para la llegada durante los meses anteriores y saber cómo después. También la incorporación de nuevo animal a la familia estresa a los perros si la presentación no se realiza correctamente. Para ellos puede ser como una invasión de su territorio, la llegada de nuevos olores y sonidos.

 

El fallecimiento de cualquier miembro de la familia también puede resultar una situación estresante para el animal, además de desarrollar pérdida de apetito, etc. Como nosotros, el perro necesita pasar por un periodo de duelo.

 

Falta de socialización

El perro es un animal sociable por naturaleza y necesita tener contacto social con animales y personas para ser feliz. Una mala socialización, o inexistente, se verá reflejada en problemas de comportamiento y generará en el perro estrés y ansiedad por no saber cómo actuar. Así mismo, no recibir ningún tipo de contacto por parte de sus dueños también le producirá estrés, aburrimiento, tristeza...

 

Exceso o falta de ejercicio

Los perros necesitan liberar toda la energía que acumulan mediante paseos y actividades. Con salir a caminar 20 minutos al día no es suficiente. El animal seguirá acumulando tensión y tendremos un perro estresado e infeliz, que probablemente desarrollará un comportamiento destructivo.

En función del tamaño y la raza, el perro necesita una serie de paseos y ejercicio al día. 

 

Por otro lado, y pese a que pueda parecer increíble, un exceso de ejercicio también puede estresar a los perros. Además, hacer trabajar al perro de forma excesiva puede producir graves problemas en sus articulaciones.

 

Pasar muchas horas solo en casa

Pasar muchas horas solo en casa desarrolla aburrimiento y estrés en cualquier animal. Como decíamos, el can necesita contacto social y privarle de ello está totalmente contraindicado. 

 

Dejar puesta la radio o la televisión puede ser una buena idea, siempre y cuando no pases muchas horas fuera.

 

Violencia, gritos o castigos

Se ha demostrado que el perro es un animal que responde mucho mejor a las técnicas basadas en el refuerzo positivo, en las que se premia la buena conducta y se corrige la inadecuada con un contundente "No", sin gritos y sin excesivos castigos.

 

Tanto la violencia física como los gritos pueden desarrollar en el perro una conducta agresiva, miedo hacia a la persona y traumas. Por otro lado, corregir un comportamiento inadecuado fuera de tiempo no tienen ningún tipo de sentido y solo se incrementará el estrés del perro por no saber el motivo del enfado. Así, las malas conductas se deben corregir y guiar en el acto, al momento de producirse.

 

Practicar técnicas de adiestramiento durante demasiado tiempo

Las sesiones de adiestramiento deben ser cortas, no más de cinco minutos cada una, y entre tres a cinco repeticiones diarias. Llevar a cabo una única sesión diaria de 15 minutos o más solo logrará aburrir al perro, cansarlo, desmotivarlo y estresarlo.

 

Mala educación

Se recomienda iniciar al perro al adiestramiento siempre siguiendo las pautas adecuadas. Una educación incorrecta, mediante el refuerzo negativo, también estresa a los perros y produce problemas de comportamiento.

 

Exceso de atención

Aunque nos cueste aceptarlo, los perros necesitan también su propio espacio y tiempo para ellos, sin nosotros por medio. Un exceso de atención, abrazos, besos, caricias, etc., acaban estresando al animal y lo único que querrá será huir. Al huir el animal no nos indica que no nos aprecia sino que necesita estar solo.

 

Falta de estimulación mental

El perro necesita mantener su mente activa para sentirse feliz. Son animales inteligentes que adoran aprender cosas nuevas constantemente. Por ello, realizar juegos que estimulen su mente es prácticamente obligatorio.

 

Pasar horas atado

¿Cómo te sentirías si te privaran de tu libertad? El perro experimenta la misma sensación y desarrolla un estado de estrés, ansiedad, miedo y frustración cuando pasa muchas horas atado. Y si a esto sumamos la presencia del bozal, tendremos con nosotros a un perro infeliz e inestable.

Si convives con un perro que lo destruye todo cuando se queda solo y consideras que la única opción es dejarlo atado,  acude a un especialista para conocer diferentes técnicas a seguir. Sin duda, ésta es una de las cosas que más estresan a los perros y desencadenan problemas de comportamiento graves.

 

Convivir con una persona hiperactiva

Los perros tienen la capacidad de percibir nuestras emociones y adoptarlas. De manera que convivir con una persona hiperactiva acabará por estresar al perro y tornarlo igualmente hiperactivo.

Por ello, antes de adoptar al animal resulta fundamental buscar al que mejor se adapte a nosotros y nuestro estilo de vida.

 

Sonidos fuertes

El perro tiene un sentido del oído más desarrollado que el nuestro, pudiendo percibir frecuencias a 20-30 metros de distancia. No es de extrañar que muchos perros sientan fobia a los truenos o detesten el sonido de las sirenas. Todos estos sonidos, demasiado fuertes para ellos, generan en él estrés y ansiedad. Por ello, se recomienda no gritar en el hogar, no tener la música excesivamente elevada o producir ruidos que puedan estresar al animal.

 

Recuerda que tu perro puede que no se estrese ante estas situaciones. Lo importante es aprender a entenderle, su lenguaje, las señales de calma y evitar todo aquello que perturbe su estabilidad.

 

¿Tu perro se estresa con facilidad? Cuéntanoslo en los comentarios

Fuente: Experto Animal

 

 

 

 

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