A pesar de su independencia, el gato es un animal que puede estar triste de un día para otro.

Si somos capaces de analizar el comportamiento de nuestro gato, podremos ayudarle a salir de esa mala fase en la que se encuentra.

Siendo nuestro compañero diario, el gato puede ser una gran fuente de alegría para su dueño. Sin embargo, también nosotros debemos preocuparnos por la felicidad del minino.

Generalmente es fácil detectar cuando tu gato esté triste. Un repentino cambio en su comportamiento o la falta de apetito puede levantar sospechas. Te dejamos las 4 señales más visibles para detectar si tu gato está triste o no.

Falta de energía

Un gato es un animal con muchísima energía ya desde temprana edad. Por ello es necesario que esté activo para gastar todo el depósito, además de estimular los sentidos durante el juego.

A medida que el gato va creciendo sus energía van disminuyendo poco a poco. De hecho, al volverse más maduro, no necesita ya gastar tanta energía como cuando pequeño. Pero siempre habrá que saber distinguir entre un gato adulto que juega menos que un gatito, y un gato adulto que no juega en absoluto.

Teniendo en cuenta los niveles de energía de tu gato, si no tiene la necesidad de jugar o se niega a jugar, seguramente tenga tristeza en su interior. Muchos dueños ligarán esta falta de ganas a la pereza. En realidad, este comportamiento a menudo es el resultado de un profundo aburrimiento.

Falta de apetito

Un gato infeliz puede presentar trastornos alimenticios reales. El algunos casos se puede observar la negativa a comer, e incluso a beber. Una buena alimentación es primordial para asegurar una buena saluda a tu gato.

Por tanto, es importante saber distinguir la diferencia entre un gato que no quiere comer un alimento en particular, y un gato que se niega a comer con regularidad. Si tu gato tiene este problema, es importante consultar con un veterinario para resolver este problema.

Un gato que se rasca con frecuencia

Un gato triste puede ser un gato que esté constantemente lamiéndose y rascándose. Una situación incómoda, un clima diferente, un cambio en su entorno... Todos estos detalles pueden ser la causa de su perturbación.

Este comportamiento puede deberse a muchos factores. Es fácil de detectar, sin embargo es muy importante tomar en serio la causa del problema. Este acto refleja un malestar real del gato y debes hacer todo lo que puedas para resolverlo.

Un gesto inusual

Los gatos gesticulan mucho y tienen muchas expresiones corporales. Ya sea con la cola, la cabeza o las orejas, tu gato expresa sus sentimientos a través de movimientos.

Ser capaz de analizar sus gestos nos permite detectar si nuestro gato está triste o no. Un gato que golpee el suelo con su cola, o tenga las orejas caídas es un gato que se encuentra incómodo y lo está expresando de la única forma que sabe. Otro comportamiento extraño también puede expresar la incomodidad del gato. Por ejemplo, si el gato camina en círculos.

En todos casos, hay que saber cuál es la fuente que hace que tu gato esté triste. Ser capaz de identificarlo será más fácil solucionarlo. Lo mejor es consultar a tu veterinario de confianza para que te ayuda a buscar la solución y que tu gato vuelta a estar feliz y radiante.

¿Se ha sentido alguna vez tu gato triste?

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