Por su cumpleaños, el hermano de Moisés decide darle una pequeña sorpresa.
Su padre se hace cómplice y le propone un plan falso: ir a dar una vuelta al centro comercial. Él acepta, pero no tiene ni idea de lo que le espera... al abrir la puerta del coche, se topa con un cachorrito de pug.
Lo que sucede después es simplemente adorable: Moisés, invadido por un sentimiento de felicidad, se cae de espaldas y ríe a carcajadas al descubrir la carita del perrito. No se puede decir que no esté satisfecho con su regalo :)