Bailar en pareja es un ejercicio que requiere mucho entrenamiento. Sincronizar los movimientos con los de su compañero necesita precisión, paciencia y mucha concentración.
Lizzy, una perra bailarina con una técnica bien perfeccionada, posee todas estas cualidades. Su dueña, Sandra, efectúa unos movimientos que la Border Collie reproduce al ritmo de la música.
Una coreografía bien sincronizada que les ha debido costar horas y horas de trabajo.
En cualquier caso, el resultado es increíble. Y vosotros, ¿qué pensais?
OEC 2014 - Dogdance Freestyle - Sandra & Lizzy por dickybum