He aquí un perro celosillo. Cuando este adorable papá decide darle besitos a su recién nacido, el perro reacciona mostrando que él también está en la habitación.
Aunque permanece tranquilo, el perro prefiere hacer gala de su presencia lamiendo la cara de su dueño cuando éste se interesa por su bebé. ¿Una forma de decir que no quiere «ser aguantavelas» o una pequeña crisis de celos?
A vosotros de juzgar